domingo, 22 de diciembre de 2013

Canelones de espinacas y frutos secos

Últimamente me están dejando caer por casa que no me curro nada las cenas y, efectivamente, ni lo hago ni suelo tener ganas. Pero para la comida es otro cantar... al menos en fin de semana creo que me puedo esmerar un poco más y variar los típicos platos rápidos que hago entre semana. El resultado es que ayer comimos paella y hoy he preparado unos canelones muy ricos :) La receta no es originalmente mía, la he variado mínimamente, más que nada en las medidas... y en las fotos, que debería trabajarlas un poco más! Pero con la comida recién hecha y hambre me quedan pocas ganas para entretenerme en eso.

Ingredientes:
- 1 cajita de canelones
- 1 bolsa de espinacas de 600g
- 1 o 2 huevos cocidos (al gusto, para mí 1 es suficiente)
- 70-100g queso gruyere o similar
- Sal y pimienta
- Mantequilla

Para la salsa:
- Un puñado de nueces
- Un puñadín de almendras peladas
- 2 ajos
- Tomate (natural, triturado o frito)
- 1 cucharada de harina
- Leche
- Sal y pimienta

Por una parte, preparamos las espinacas según sean frescas o congeladas. Una vez que estén hechas las mezclamos con el huevo duro picado y refreímos un poco en la sartén con la mantequilla. Lo retiramos, salpimentamos y añadimos el queso rallado. Removemos bien y dejamos enfriar.

Por otro lado, habremos cocido las placas de canelones (si es necesario) y las tendremos listas para rellenar.

Para la salsa, picamos los frutos secos en un mortero para que queden picados pero con algún trocito. Lo ponemos en la sartén y refreímos un poco, añadiendo al poco los ajos también picados. Retiramos la sartén, añadimos 2 cucharadas de tomate, removiendo, y echamos una cucharada de harina. Volvemos a ponerlo al fuego, mezclamos bien y empezamos a echar leche sin dejar de remover hasta que tengamos la consistencia deseada. Líquida, para que se reparta bien por los canelones, pero con cierta densidad. Salpimentamos.

En la bandeja ponemos un poco de la salsa en el fondo y vamos colocando los canelones. Cubrimos con el resto de la salsa, repartiendo para que cubra a todos, y dejando que caiga por los laterales. Rallamos un poco más de queso por encima y gratinamos en el horno hasta que estén dorados.

La salsa les da un toque muy rico... Un truquillo es echar un poco de la salsa en el relleno de espinacas, para que quede más cremoso. Pero cuidado con no pasarse! Si no apenas se apreciará el queso.



Espero que os guste y os animéis a probarlos ;)

domingo, 8 de septiembre de 2013

Tarta de manzana y melocotón en el microondas

Esta semana han bajado las temperaturas, anunciando el final del verano. Por si quedaban dudas, la gente vuelve de sus vacael máximociones, el flujo de coches aumenta, los jefes vuelven al trabajo y el ritmo en general se incrementa. Pero poco a poco... septiembre es un mes de transición. Así que recordando el calor que ha hecho unas semanas atrás, y que probablemente volverá, tenía ganas de cocinar una tarta de manzana. Lo malo es que me daba pereza el calor que desprende el horno, sobre todo ahora que por fin hay una temperatura agradable en la casa. Y pensando en las manzanas que tenía en casa, esos melocotones que aguantarían poco  y las pocas ganas de hornear... salió el resultado de preparar una tarta de manzana y melocotón en el microondas. ¡Y mola! Es muy sencillina, aunque si te apetece una tarta de manzana de verdad, de las hojaldre, entonces no te queda otra que meterte más en la cocina.

Ingredientes:
- 4 manzanas
- 2 melocotones maduros
- 2 huevos
- 200ml leche
- 45g azúcar moreno
- Levadura (según la marca hará falta más o menos cantidad, yo le he puesto algo menos de 1/2 sobre)
- Canela
- 2-3 cucharadas de harina
- Caramelo líquido (azúcar derretido)
- Mermelada de melocotón

1) Pelar y cortar en trocitos los melocotones y 2 manzanas. Los ponemos en una cacerola con un tercio del azúcar (10-15g) y cubrimos con agua, y dejamos que hierva como si fueramos a preparar un puré. Cuando la fruta esté cocida no quedará apenas agua.

2) Batimos los huevos, añadimos el azúcar, la leche, la canela y vamos removiendo. Lo ponemos todo en un vaso de batidora y agregamos la fruta, la levadura y la harina, y batimos para que quede una masa líquida, aunque con un mínimo de consistencia (No es tan líquida como el agua).

3) En el molde echamos algo de caramelo líquido, que habremos comprado ya hecho o lo habremos preparado nosotros calentando azúcar, y lo esparcimos por la base y los laterales. 

4) Pelamos las 2 manzanas restantes, quitamos el corazón y cortamos en rodajas.

5) Echamos la masa en el molde y adornamos encima con las lonchas de la manzana. Ya lo tenemos listo, sólo falta "hornear".

6) En el micro sólo hay que ponerlo 5 minutos a 800w, que según la potencia del microondas será un nivel u otro. En el mío el máximo equivale a 700W, así que lo puse 6 minutillos. Pasado este tiempo dejamos enfriar otros 5-6 minutos y lo ponemos de nuevo al microondas 5 minutos (4 si son 800W). 

7) Comprobar con un palillo que éste salga limpio al introducirlo en la tarta. Si no, ponerlo un minuto más.

8) Mezclamos la mermelada con algo de agua, para que esté más líquida, y pintamos la capa de manzana de la tarta. Realmente, si queremos perder algo más de tiempo queda mejor si hervimos la mermelada con el agua para se quede más líquida pero con todo el sabor. 

9) Ponerla al grill -en el horno o microondas, si tiene- unos minutos para que se dore, y listo! Sólo queda dejarla enfriar y ya estará lista para comer.


Como os decía, para mí la auténtica tarta de manzana es la que tiene base de hojaldre, pero ésta también queda rica y viene muy bien para salvar la situación. Y además, muy sanota :D

jueves, 8 de agosto de 2013

Comida del futuro ¿hecha en un laboratorio o nacida de los pastos?

¿Cómo comemos hoy en día? ¿Qué comemos, qué mezclas hacemos...? Para hacer el blog intenté crear etiquetas que permitieran llevar una clasificación práctica: si alguien quiere buscar un tipo de plato, que lo encuentre fácilmente y que haya variedad, que tenga dónde elegir y que le sirva para ver ideas. Por eso usé tanto etiquetas de los ingredientes como otras más categoriales, como "cocina internacional", haciendo referencia al país de origen o "vegana" para aquellos que adaptan su forma de comer en función de la ética animal o por salud.

¿Cómo comeremos mañana? En un futuro. No resulta rara la imagen de que la alimentación acabará siendo a base de pastillas que contengan todas las vitaminas y nutrientes necesarios. Esto permitiría mantenernos sanos sin tener que dedicarle tiempo a la comida, además de poder acabar con los problemas de malnutrición y hambruna del tercer mundo. Pero qué pasa? Que la gran mayoría de las personas que no tienen problemas económicos importantes comen por disfrute, por placer. A las personas nos gusta comer, nos gusta saborear un alimento con sus matices según la preparación y nos gusta deleitarnos con una buena conversación delante de un plato. Supongamos entonces que en un futuro seguiremos comiendo los alimentos tal y como los conocemos, variando la forma en que los cocinamos. Pero, ¿de dónde salen los alimentos? ¿La materia prima de una lasaña? ¿De unas hamburguesas? No solemos pensar mucho en ello porque hasta la fecha nos resulta fácil adquirirlo, ¿pero qué hay detrás? Vamos al supermercado y tenemos gran cantidad de productos animales, y si no quedan hoy volveremos mañana y habrá. Los animales han de alimentarse para vivir, y esto a su vez implica que haya una gran cantidad de superficie terrestre dedicada al cultivo que, tanto de manera directa como indirecta, tiene como consumidor final al ser humano. Ya no se come por necesidad, sino por placer o simplemente porque podemos. ¿Cuántos alimentos acaban en la basura -sobras, que se han echado a perder...- y apenas nos preocupamos? Y a partir de aquí podría seguir divagando sin saber tan apenas. 

Pero resulta que la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) -que por su nombre me hace pensar que sabe bastante del tema- calcula que la demanda mundial de carne aumentará un 66% en los próximos 40 años. Para entonces pretendo seguir viva, con hijos y nietos, así que no estamos hablando de cambios a tan largo plazo, algo que me afecta. Un 66%... sin saber de ello, ¿no os parece una barbaridad?

Más aún, la producción de carne supone un impacto ambiental que no conocemos o no queremos ver (vamos, que la ganadería actual está favoreciendo el cambio climático). Ésta es una de las razones que esgrimen los veganos para no consumir carne, pero también la comunidad científica, más allá de la ética animal, está trabajando en ello. Leía hace pocos días que en la Universidad de Maastricht habían fabricado la primera hamburguesa de laboratorio. ¿Qué quiere decir fabricar? Que a partir de células madre extraídas del tejido muscular de una vaca  han dejado crecer y proliferar células y las han diferenciado para obtener tiras de tejido muscular con las que se ha creado la hamburguesa. ¿Primera reacción? Iggggg. ¿Por qué? Porque no estamos acostumbrados a ello y lo de carne de laboratorio... no suena demasiado atractivo. Tampoco lo hacen las tantas historias de poca higiene de algunos restaurantes, pero no dejamos de ir.

¿Ventajas de esta nueva forma de producción sobre la convencional? Dicen que un 45% menos de gasto energético, un 96% menos de  emisiones de gases de efecto invernadero,  y un 99% menos de superficie cultivada.

Lab burguer - Hamburguesa de laboratorio
Hamburguesa creada a partir de células madre de vaca

¿Sabor? Pues bueno, como cualquier inicio, supone una buena aproximación sobre la que hay que seguir trabajando (¿recordáis los primeros móviles que se comercializaron?). Por lo que dicen la textura está lograda, pero el sabor, a pesar de ser intenso, es demasiado seco. La versión 2.0 de esta hamburguesa (o 1.1) incluirá no sólo células madre precursoras del músculo sino también de la grasa, así que parece que lo tienen bien encaminado, ya que como a los que nos gusta la cocina sabemos, la grasa tiene un papel muy importante en el sabor y textura de la carne.

¿Qué opiniones va a suscitar esto? Ufff, es complicado, desde luego, pero si finalmente se acaba introduciendo en el mercado alimentario costará tiempo. Entre comer un trozo de carne natural y uno de laboratorio, dicho así... me llama más el primero, obviamente. Pero también veo las ventajas de que no será carne con restos químicos, de fármacos y otras sustancias que sí acompañan a la carne de vaca. Se eliminarán problemas éticos para muchas personas y se conseguirá la carne de vaca a partir de un sistema que sí es sostenible en el tiempo. A mí, desde luego, me parece interesante y que es algo que hay que tratar con una mentalidad abierta. Lamentablemente, imagino el tipo de respuesta que va a suscitar en gran parte de la población que se va a quedar con una idea equivocada y no va a buscar la implicación real que esto tiene.






sábado, 3 de agosto de 2013

Arroz con verduras y alga wakame

Ayer estuve cenando en un vegetariano y probé una sopa de tofu, algas y tomate que estaba riquísima. El tofu no me mata, la verdad, de hecho no me gusta demasiado, pero el sabor del tomate, la pasta, las especias... la hacían muy rica y la textura del tofu le daba un toque. Eso me hizo recordar que todavía tenía un paquete de alga wakame en la despensa y hoy me he decidido a utilizarlo. Mi idea inicial era preparar una paella, pero en plan vaguete me he ahorrado tener que ir a hacer la compra y en su lugar he preparado un arroz con verduras y algas con ingredientes que ya tenía en casa. 

Ingredientes (para 2 personas):
- 2 tazas de arroz integral de grano largo (en este caso de Comercio Justo)
- 4 tazas de agua
- 1/2 calabacín grande o 1 pequeño
- 1/2 pimiento verde
- 1 zanahoria
- 1/2 cebolla
- 10g alga wakame en copos o 3 cucharadas 
- 2 ajos
- 1 guindilla roja seca/ pimiento rojo picante
- Gomasio 
- Sal y aceite

1) Ponemos las algas en remojo.

2) Se cortan los ajos en cuadrados gorditos y se ponen a calentar en una cacerola con algo de aceite. Cuando han empezado a soltar el aroma pero todavía están blancos, añadimos el arroz y lo rehogamos un poco, de nuevo hasta que suelte el aroma y veamos que parece crujiente por fuera. En este punto echamos el agua (que yo ya tenía preparada en el hervidor/kettle) y la ponemos unos minutos a fuego fuerte para después bajarlo a fuego medio.

3) Cortamos el calabacín en trozos no muy pequeños pero tampoco muy gordos, la cebolla y el pimiento y lo rehogamos en la sartén. Un par de minutos después añadimos la zanahoria cortada en trozos de 2-3mm de grosor y salamos un poco (poco porque las algas le aportan sal y luego le añadiremos gomasio). Cuando vemos que está medio hecha pero todavía lozana, escurrimos las algas y las añadimos, mezclando todo un poco. Añadimos también un poco del pimiento picante picado, sólo para que le dé un toque ligeramente picante.

4) Un par de minutos después coincidirá con que le queda poco agua al arroz, es el momento de juntarlo todo en la sartén y dejar que acabe de hacerse junto. Cuando no quedan más que resto de agua, tapamos y apagamos el fuego, dejando que el arroz acabe de absorver el líquido que queda.

5) Después de un par de minutos servimos en cada plato y como toque final añadimos el gomasio. Así acabamos de aportarle la sal necesaria (al gusto) al plato, además de darle el sabor característico de este ingrediente y enriquecerlo gracias a las propiedades del sésamo.



El toque de las verduras que todavía quedan crujientes, con el toque meloso de las algas, el sabor del gomasio y el toque picante que se aprecia más o menos según el bocado, hace que quede una delicia de plato. Hoy lo he acompañado con una tostada de queso, pero da pie para muchos otros acompañamientos.

Espero que os guste! Y a ver si encuentro una receta de la sopa y la comparto con vosotros también ;)

domingo, 30 de junio de 2013

Muffins de avena y arándanos

Últimamente estamos recibiendo bastantes visitas familiares y este fin de semana le ha tocado a mi cuñado. Lleva meses viviendo en Méjico y ésta es la primera vez que volvía... así que había bastantes ganas de verle. Lo malo es que ha sido bastante fugaz, pero "lo breve, si bueno, 2 veces bueno". Como siempre que viene alguien pensé en preparar algo para desayunar, yyy gracias a mi fantástica organización, he preparado unos muffins que no va a disfrutar porque ya se ha marchado. Pero lo dicho, ha estado tan poquito que no he podido hacer nada a tiempo.

Por otra parte, últimamente he estado mirando información acerca de los lácteos y lo saludables o no que son. No consigo sacar mucho hueco para informarme bien, pero poco a poco voy mirando cositas y de momento me ha llevado a descubrir el mundo de la leche de avena casera (ya la pondré en otro post). Y en ello estoy ahora, preparando leche cada dos por tres (porque alguien de la casa la bebe como si fuera agua). La cosa es que quedan unos restos de avena que se pueden aprovechar para otras recetas y esta vez me apetecían muffins de arándanos, me puse a buscar recetas y finalmente me decidí por adaptar una que encontré en un foro. ¡No decepciona la receta!

Ingredientes (13 muffins):
- 100g harina de trigo
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1/4 cucharadita de sal
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 40g azúcar moreno
- 1 huevo
- 65g leche de avena
- 100g de avena molida (restos de la preparación de leche de avena)
- 15g de copos de avena enteros, para que le den el toque visible a la receta
- 12g de aceite (normalmente en repostería se usa de girasol para que no dé mucho sabor, pero yo usé de oliva y me gusta el toque que da)
- 1/2 cucharadita de vainilla
- 40g arándanos deshidratados

1) Mezclar los ingredientes líquidos por un lado (batir el huevo y añadir el azúcar, la leche, el aceite, la vainilla y la avena si procede de los restos de la leche, removiendo a cada paso).

2) Mezclar en otro bol los ingredientes sólidos salvo los arándanos (harina, bicarbonato, sal, levadura y copos de avena).

3) Normalmente se añade la mezcla líquida a la sólida, pero en este caso lo he hecho al revés, al ser bastante consistente la masa líquida (por la avena). Crear una sola mezcla a partir de las dos, y dejar reposar unos minutos mientras precalentamos el horno a 180ºC (sacamos tooodo lo que hay dentro...) y vamos preparando los moldes.

4) Si quedan grumos no os preocupéis, probablemente sean los copos de avena. Añadid los cranberries, que opcionalmente podéis haber puesto en remojo cubriéndolos con un pelín de agua (además, este líquido no le va nada mal a la masa). Luego, yo corto la mayoría de los arándanos por la mitad porque si no me parece que quedan demasiado grandes y ya tienen un sabor intenso.

5) En este punto, rellenad los moldes 3/4 partes de su capacidad y cuando esté listo sólo hay que introducir la bandeja en el horno y dejarlo 18'-20' a 180ºC.


Me han gustado mucho, la avena le da una textura diferente y un toque crujiente, sobre todo recién hechos (mmmm). Y cuando le das el bocado al arándano, su sabor destaca mucho y es delicioso. Repetiré :D


¡Espero que os guste tanto como a mí!



domingo, 23 de junio de 2013

Cruasanes de chocolate rápidos y fáciles de hacer

Llevaba tiempo esperando que llegara este fin de semana, por una parte, porque el viernes venía mi hermana y mi cuñado, y por otra... bueno, eso para otro momento. Total, que este fin de semana hemos estado acompañados, y en estos casos intentas cuidarles lo mejor posible (queremos que repitan!!! :D). Ha sido un fin de semana más bien tranquilín, pero aprovechando el buen tiempo que ha hecho nos hemos podido sentar en alguna terraza (relativamente alejada del tráfico) para disfrutar del momento y tomar algo. Y es que cuando viene alguien conocido me encanta enseñarles las tapas que ponen en algunos bares, sólo por pedirte una caña. Esto no es Granada, lo sé, pero no es nada despreciable tampoco.

Anoche les llevamos a un restaurante que nos gusta mucho, tanto por el trato como por la comida. Se llama Marujita's Kitchen, es de una chica argentina y creo que sólo lleva un par de años abierto, pero siempre que hemos ido nos han tratado fenomenal y hemos salido encantados con lo que hemos comido. Es un poco carete, pero un capricho de vez en cuando... Además, casi siempre se puede encontrar algún descuentillo por ahí.

¿Y para desayunar qué? Es un momento para disfrutar en casa, empijamados y despertándose poco a poco mientras tomamos el café... Así que esa intimidad se merece más que unas galletas María para mojar en la leche. Así que les hice unos cruasanes de chocolate. ¡Me encantan! Y es que están súper ricos y son muy rápidos de hacer.




Ingredientes (para 8 cruasanes pequeños):

- 1 lámina de hojaldre
- Chocolate negro intenso/ nocilla / el chocolate que os guste
- ¡Y ya! Aunque el azúcar glass les va muy bien






1) Se coloca la lámina a lo ancho y la partimos por la mitad. Esas dos mitades, a su vez, la partiremos en 2 de nuevo. Cada rectángulo hay que partirlo diagonalmente, separándolo en dos triángulos casi isósceles.


2) Ahora, en la base de cada triángulo (dejando unos 3cm de distancia al extremo) hay que poner un poquito de nocilla, o un trocito de chocolate. Tampoco mucho porque luego se extiende y si no se saldrá. Se empieza a enrollar y en la primera vuelta es bueno encapsularlo un poco, apretando los bordes para evitar que se salga el chocolate. Luego hay que ir enrollándolo hacia la punta, y veremos cómo vamos consiguiendo la forma de cruasán. 


3) Ir colocando los cruasanes sobre la bandeja, mientras ponemos a precalentar el horno a 220º. Cuando estén listos todos, dar una pincelada de agua o leche para que se doren, e introducir en el horno unos 15 minutos  a 200-220º, o lo que indique en el paquete del hojaldre que hayáis usado.


Y por último.... voilá! Sólo queda sacarlos calentitos, espolvorear un poco de azúcar glass sobre ellos, y dejarlos enfriar un poco. ¡Súper ricos! Sobre todo cuando aún están un poco calentitos, aunque no sea la mejor forma de tomarlos...



sábado, 8 de junio de 2013

Pizza cuatro quesos

Me encantan los viernes. Es el día que marca el comienzo del fin de semana y que me dice que tengo todavía dos días enteros para hacer lo que quiera. ¡Bieeeen! De repente parece que el tiempo cunde más... y cuando estoy casera me apetece preparar algo rico y ocioso para cenar, como nachos o pizza, ñaaaami. Y luego disfrutarlo tranquilamente mientras vemos alguna serie o peli, sin pensar que al día siguiente hay que madrugar.

Este viernes le ha tocado a la pizza, aunque he hecho un poco de trampa porque ya la tenía preparada de otro día y sólo tuve que descongelarla. Y es que los ingredientes de la pizza son bastante básicos, están prácticamente en cualquier hogar, salvo la levadura fresca. Así que cuando compro tengo que gastarla pronto... y dejarme la pizza lista para días vaguetes está genial :D Otra opción es congelar la levadura, pero en ese caso hay que contar con dejar un poquito más de cantidad de la que querremos para la receta porque luego sube menos.


Ingredientes para la masa 2 pizzas individuales (algo más pequeñas que las de la foto):

- 225-240g de harina
- 140g de agua
- 4g de sal
- 1-1,5g de levadura fresca

1) Diluimos la levadura en agua ligeramente caliente (no mucho porque si no mataría a las levaduras). 
2) Después añadimos la harina y encima de todo, la sal, para que no entre en contacto directo con la levadura. 
3) Amasamos, hacemos una bola y dejamos reposar 30 minutos para facilitar el amasado. Este reposado es opcional, si no se puede trabajar un poco más la masa y pasar al paso 5 (dejar reposar 2 horas).
4) Amasamos de nuevo unos minutos, le damos forma de bola y lo dejamos en un bol con un poco de harina en la base. Tapamos con film de plástico y un paño encima.
5) Dejamos reposar 2 horas.
6) La masa habrá subido. Se le hace un ligero amasado y cortamos la masa por la mitad (para tener dos futuras pizzas). 
7) Las boleamos de nuevo, o hacemos una bola, y las dejamos reposar tapadas el tiempo que podamos, mínimo hasta que haya subido de nuevo. Yo la tuve 1 horita, pero en la receta original la dejaban 6.


 8) Coger cada bola y darle forma: Es importante no amasar de nuevo la bola para conseguir la forma redonda de la pizza. La masa tiene una textura muy buena ahora para poder trabajarla dándole forma de pizza y que quede fina sin romperse. Aplastar suavemente con los dedos la bola de masa.

Cuando esté bastante lisa pero gordita, trabajar apoyando la palma entera sobre la masa, y abrir los dedos como si fuera un abanico. Así la vamos estirando. Finalmente y con cuidado, podemos levantar la masa para continuar estirándola (con cuidado de que no se rompa). Cuando la tengamos suficientemente fina ya estará lista.


Desde que aprendí a hacer pizza casera me ha gustado mucho por su sencillez, pero es cierto que tienes que contar con tiempo y previsión para que repose la masa. Una vez hecha, añadir el resto de ingredientes es súper fácil y rápido. Ya no queda nada para comernos nuestra pizza :D
Complementos:
1) Poner salsa de tomate (preferentemente casera, claro) en la base.
2) Poner una capita de queso emmental rallado.
3) Hasta aquí sería la base "básica" para cualquier pizza. Yo le añadí el preparado que hay en los supermercados de "rallado 3 quesos" y queso azul francés (Cantorel) que de ese estilo es el que más me gusta.


¡Listo! Metedlo al horno (altura media) precalentado al máximo 10-15 minutos antes y en unos 5 minutos a 220 grados estará listo. Ponedla directamente en la bandeja de horno para que la base esté caliente y se haga bien. Queda muy rica.



Os recomiendo el vídeo de donde saqué la receta, son 10 minutillos pero veis a un italiano de cepa explicar cómo se hace la masa paso a paso. Yo la modifiqué un poquillo para preparar la masa a mano y que llevara menos tiempo, pero si podéis yo no dudaría en repetir la receta del vídeo... Ya me contaréis qué os parece.

¡Buen fin de semana para todos!

sábado, 13 de abril de 2013

Potaje de garbanzos

Lleva como un mes que prácticamente día sí y día también, ha estado lloviendo. Pero hoy, de repente, hace sol, la temperatura es buena y dan previsiones de 27º de máxima para la semana que vien. ¿Locura? No, primavera... Así que toca ir despidiéndose de los platos de cuchara. Es curioso porque cuando somos pequeños no nos suelen gustar demasiado, pero cuando nos hacemos más mayores y empezamos a degustar la comida, a muchos nos acaba encantando. 


Para 2 raciones generosas:
- 250g. de garbanzos
- 1 zanahoria grande o 2 pequeñas
- 1 cebolla
- 1 ramillete de perejil fresco
- espinacas
- 1 huevo duro
- 1 tomate o un chorrín de tomate frito
- pimentón
- 2 hojas de laurel
- 2 dientes de ajo
- aceite
- sal
- (Opcional: cominos. Me gusta añadirlos a los platos de puchero ya que favorece la digestión de estos platos que son algo pesados y les da ese sabor característico)

Éste es un plato que lleva algo de tiempo, pero lo único que se necesita es previsión para poner en remojo los garbanzos la noche de antes. Si se nos ha olvidado y no nos da tiempo a dejarlos 12 horas, podemos escaldarlos unos 2 minutos en agua hirviendo y después dejarlos en remojo 3-4h, como habitualmente. Como aconsejan en Gastronomiaycia, esto acelerará el proceso de hidratación de la legumbre seca.

Para comenzar a preparar el plato, ponemos los garbanzos junto con la zanahoria, cebolla, perejil, ajo y laurel en una olla a presión, los cubrimos con agua (el doble de su tamaño) y echamos sal y un poco de aceite. Los dejamos cocer 30 minutos (mi olla es bastante viejita, pero con las modernas la comida se hace en menos tiempo). En este tiempo aprovechamos para hervir el huevo duro y las espinacas. Pasado este tiempo, podemos hacer dos cosas:

a) Sacar las verduritas y algunos garbanzos de los que hemos cocido y triturarlo con un poco del caldo. Después se añade este puré, las espinacas troceadas y el huevo en taquitos a la olla, junto con una chorrada de tomate frito, el pimentón y el comino triturado. Se pone al fuego de nuevo unos 10 minutos. Si los garbanzos todavía estuviesen duros habría que dejarlos un poco más.

b) En lugar de triturar las verduras podemos cortarlas y que acompañen a los garbanzos. Como en el paso anterior, añadimos las espinacas, huevo duro y especias y cocemos un rato más.

Si se quiere se puede refreír un poco más de cebolla cortada muy fina y 1 tomate (en lugar de echar el tomate frito). Sin quemarlo, el pimentón se echaría aquí y luego pasaríamos el contenido de la sartén a la olla, junto con las espinacas y el huevo, para darles otro hervor.

Queda un plato muy rico para el invierno y muy completo. Además, no olvidemos que según la dieta mediterránea debemos tomar 2 platos de legumbre a la semana!! Aquí tenemos el segundo de mi semana :D Dentro de poco tocarán en ensalada.



domingo, 24 de marzo de 2013

Y de autoregalo de cumpleaños... masa madre de Eric Kayser

No es que sea una cocinera experta pero siempre me ha gustado mucho la cocina, así que dentro de lo poco que sabes vas leyendo cosas y aprendiendo un poquito más. Y así es como conocí el concepto de masa madre, una especie de levadura natural que se utiliza mucho para hacer pan. Hará unos 3 años creé mi primera masa madre... ¡qué contenta! Pero requiere bastante cuidado y no fui capaz de mantenerla, así que mi pequeña acabó muriendo :(

En este tiempo he ido leyendo alguna receta con masa madre y por fin se me ocurrió que este año podía autoregalarme una por mi cumpleaños. Dicho y hecho, así ahora las dos cumpliremos años a la vez y eso me ayudará a darle los cuidados que necesita :D 

Hay muchos tipos de masa madre según el tipo de harina que uses, la proporción de agua, o la materia prima con la que lo hagas. No voy a entrar en esto porque hay muchas páginas que lo explican muy bien y a mí me queda mucho por aprender. Os dejo una página que me ha gustado mucho; habla sobre qué es la masa madre y da algunas recetas. Yo elegí seguir la preparación de Eric Kayser, como la otra vez.

Ingredientes: 
- 50g de harina integral de trigo
- 200g de harina de fuerza
- 20g de azúcar
- 250ml de agua


Día 1

Se mezcla en un recipiente de cristal la harina integral con la misma cantidad de agua (50g y 50ml). Se tapa y se deja reposar durante 24h a una temperatura aproximada de 20º-24º. Si es invierno se puede dejar en sitios más cálidos, como encima de la nevera, cerca del radiador...

Día 2
Si todo ha ido bien veremos burbujitas en nuestra masa, y al destapar el bote hará "pop" por los gases que se han ido concentrando en el bote. Ahora se añaden 100g de harina de fuerza, 100g de agua y 20g de azúcar. Igual que el día anterior, dejamos reposar tapado y en lugar cálido durante 24 horas.

Día 3
La receta original mezcla 200g de harina con 200 de agua... yo utilicé de nuevo 100 y 100 para no tener tanta masa madre. Se mezcla bien y se deja reposar otro ciclo de 24h, pudiendo utilizarla a partir de entonces. ¡Ya tendremos nuestra masa madre! :D


A partir de aquí la guardaremos en la nevera siempre que no la utilicemos. Así haremos una pausa en los procesos de fermentación, reactivándolos cuando vuelva a estar a temperatura ambiente. Por eso, antes de utilizarla tendremos que sacarla del frigorífico y dejarla "activarse" durante unas horas, hasta que burbujee de nuevo.


Como decía, la masa madre conlleva un cuidado continuo, y esto es porque hay que alimentarla semanalmente. La mejor opción es utilizar parte de ella para hacer pan y restituir la parte que sacamos. Es decir, si necesitamos 200g de masa madre añadiremos 100g de agua y 100g de harina antes de volver a guardarla en el frigo (después de haberla dejado fermentar unas horas de nuevo). Si no queremos hacer pan tendremos que alimentarla igualmente, por lo que conviene tirar una parte de ella para poder agregar 50g de harina de fuerza y 50ml de agua. (Añadir más o menos cantidad de harina y agua depende de cuánta masa madre queramos tener, pero siempre guardando la proporción de 1 medida de harina por 1 de agua.)

Para ver que los procesos de fermentación se están llevando a cabo bien tendremos que fijarnos tanto en el olor como en el aspecto de la masa. Tras cada ciclo de reposo, o durante él, veremos que se forman burbujas de gas y que va adquiriendo una textura más cremosa. El olor que desprende es ácido, parecido al de la levadura fresca. Esto son buenas señales... además, la masa madre dobla su volumen, aunque en mi caso no ha sido así, no sé si estará bien hecha. Por lo pronto ahora me toca experimentar e ir mejorándola. He preparado ya un par de panes con ella y, aunque están ricos, tienen buen sabor y aguantan más tiempo sin endurecerse, me salen bastante apelmazados, con la miga muy compacta. Mi plan es utilizar cada ciclo de alimentación de la masa madre para hacer un pan... así que me quedan 50 panes por delante hasta que mi bebé cumpla su primer añito, y para entonces espero haber aprendido mucho de ella.

Además, la masa madre va mejorando con el tiempo, como el buen vino.

jueves, 7 de marzo de 2013

Köttbullar o albóndigas suecas en salsa de champiñón


Hace un tiempo estuve en Suecia y allí probé las conocidas Köttbullar o albóndigas suecas, algo que le sonará a cualquiera que haya pisado IKEA. Es una comida muy típica allí, como cualquiera que haya estado en esas tierras habrá descubierto: de venta en supermercados, en pequeños locales de comida rápida, plato de menú en restaurantes... La cosa es que, cuando te meten tanto algo por la vista, o lo acabas odiando o te enamora, y yo desde entonces les tengo un amor loco. Será también porque no suelo comerlas, si no probablemente acabaría harta.

Tenía pan duro que me quedaba de hace un par de días y ganas de cocinar, así que me he dicho: ¿qué tal si hacemos unas köttbullar? Sí, las llamo así... y lo mejor es mi pronunciación ;)

Ahí va la receta casera. Es muy parecida a la de nuestras albóndigas, sólo cambia un poco la manera de preparar la carne y de cocinarla, pero le da un toque diferente a un plato tan rico y sencillo como el nuestro. Se suelen tomar con puré de patata y mermelada dulce de arándanos o con salsa, por lo que he averiguado. Yo tenía un sobre de preparado de salsa para Köttbullar, así que he aprovechado para cocinarlas así en lugar de con mermelada (amén de que no soy una entusiasta de mezclar lo dulce con salado).


Salsa de champiñones para Köttbullar

Ingredientes para la salsa (3 personas según el sobre):

- 100-150 g de champiñones laminados,

- 100 ml de nata para cocinar,

- 200 ml de agua.


Ingredientes de las albóndigas (para 4 personas):

- 1/2 kg de carne (más proporción de ternera que de cerdo),

- 1 cebolla mediana,

- 1 huevo,

- pan blanco duro de barra,

- mantequilla,

- sal y pimienta blanca.

TRUCO: Es importante utilizar la mantequilla y no aceite, además de pan normal ablandado en leche; es lo que les dará su característico sabor y textura.

Para completar el plato: Puré de patatas.


Lo primero es cortar en trozos pequeños el pan y remojarlo en leche "relativamente abundante". Y digo esto porque tiene que empaparse bien, quedar blandito pero que no quede nadando en leche. Dejarlo unos 10 minutos para que se empape bien. Mientras pasa este tiempo iremos cortando la cebolla en cuadrados pequeños, para pocharla en una sartén con un poco de mantequilla. Evitad que se queme, pero que quede hecha. Luego mezclaremos este pan, la cebolla y el huevo con la carne salpimentada, como veis en la imagen.



Una vez tenemos lista la mezcla, hacemos la forma de las albóndigas, redondeadas y pequeñas. Preparamos una sartén (o reutilizamos la de la cebolla) con algo de mantequilla y la calentamos hasta que deja de borbotear, momento en el que ya podemos echar las albóndigas y freírlas lentamente. Dorarlas a fuego medio, que se hagan bien porque si no quedan blandengues (que no blandas).


Preparación de las albóndigas paso a paso: dar forma, freír y ya listas.

Bien, pues si quisiéramos servirlas con algo de puré de patatas y mermelada o simplemente así, ya las tendríamos listas. En mi caso, como he elegido hacerlas con salsa, he aprovechado el "aceite" que ha quedado en la sartén para hacer los champiñones. Una vez listos he añadido aproximadamente la mitad de las albóndigas, el agua y la nata y, tras removerlo, el contenido del sobre. Dejar hervir unos 5-6 minutos, y listo. Aunque en el sobre dice que la salsa es para tres personas en mi caso nos la hemos comido 2 y no ha sobrado. ¡La verdad es que estaba riquísima! Y mezclada con el puré... ñam. ¿Y qué ha pasado con las otras albóndigas? Las he dejado para poder comerlas solas :D






¡Espero que os guste!



sábado, 26 de enero de 2013

Café aromatizado con canela

Estamos ya acabando el primer mes del 2013, y con esto de las vacaciones parece que se ha pasado sin darme cuenta. Es raro, porque realmente tengo la sensación de que las Navidades quedan lejanas... Mientras escribo esto me llega un agradable aroma a café desde la cocina. Mmmm, me encanta este olor. Me gusta incluso cuando aparece en la letra de una canción. Comienza cantando Amaral "Como el olor de la hierba recién cortada", hasta llegar a un "como el olor a café y tostadas...." y sólo eso ya hace que la canción me encandile. Incluso a quien no le gusta el café es difícil que no le guste su aroma y, supongo, que lo que asociamos con él.


Pero este aroma viene cargado de algo más.... ¿qué será? Estas Navidades probé un café de la cafetera Senseo. Café Marcilla con canela. Sencillo, ¿no? Pues muy rico. A mí me gusta el café aunque suelo mezclarlo con leche, pero mi  churri es de café sólo y ese toque de canela lo apreció un montón. Eso y que el café Marcilla le priva. Y hoy, pensándolo, me he dicho que tenía que ser tan sencillo de preparar como añadirle un poquito de canela a mi clásica cafetera italiana. Et voilà!!! Dicho y hecho. 


¿Ingredientes? Café (en este caso he usado café natural Marcilla), un poquito de canela y agua. Como veis en la foto simplemente he añadido la canela encima del café. Cerrar la cafetera, ponerla al fuego y esperar a que se haga sin dejar que llegue a hervir, porque el café se quemaría y cambiaría su sabor. Una vez está listo aconsejan remover en la propia cafetera con una cucharilla antes de servir.


¿Vosotros tenéis otra forma de aromatizar el café, o habéis probado con otras especias, chocolate...? Lo cierto es que a veces sólo hace falta un poquito de imaginación y ganas para, sin apenas esfuerzo, darle un poquito de alegría a la vida.

domingo, 13 de enero de 2013

Sugerencia de platos post-excesos navideños

Primero de todo, ¡feliz año! 

Desde que volví de las vacaciones navideñas no he tenido mucho tiempo para escribir. Este año necesitaba disfrutar de las vacaciones y dejar todo lo relacionado con el trabajo apartado hasta el nuevo año. Y ahora, poco a poco, me voy poniendo con ello. 

¿Y qué he hecho además de descansar estos días? Pasar tiempo con la familia, hacer compras y comer... típicos excesos navideños!! La verdad es que no es necesario hacer excesos y no creo que lo haya hecho en demasía. El menú de Nochevieja, por ejemplo, fue muy sanote (picoteo y salmón) hasta llegar a los postres, claro. Pero bueno, un poquito de turrón tampoco es un exceso :p Y así en general. Peeeeero, al volver a la rutina apetece comer verde, y para aquellos que estos días no se han cuidado nada, comer verduritas les puede venir muy bien.

Los guisantes es un alimento que siempre me ha gustado. De hecho, de pequeña tenía fijación con los guisantes con jamón, aunque me comía lo segundo y dejaba bastante de lo primero... jeje. Así que ahora lo utilizo en muchos platos, ya que se puede combinar muy bien.

Ingredientes:
- Guisantes
- Cebolla cortada en dados
- Lomo embuchado cortado en trocitos pequeños (taquitos)
- Espinacas


Como imaginaréis, es muy sencillo. Basta con cocinar inicialmente la cebolla con un poquito de aceite (no os paséis que estamos recuperándonos de las comidas navideñas!) y sal. Cuando esté casi hecha, se añaden los guisantes (yo los eché congelados) y se cocinan un poco. Se añaden unas pocas espinacas que os hayan sobrado del día anterior o de las congeladas, y ya 1 minuto o 2 antes de apagar el fuego se añade el lomo embuchado. Le da un toque muy rico. Dejadlo reposar unos minutillos y disfrutadlo... a mí me gusta mucho e insisto, muy sanote!