lunes, 16 de febrero de 2015

Tortilla vegetal con borraja

En mi tierra es muy típica la borraja, aunque no es tan conocida en el resto de España. Aún así, como buena embajadora de Aragón, no puedo sino cocinarla en casa. Y eso que de pequeña no me gustaba mucho y tenía que camuflarla con otros sabores. Es una planta de tallo alto, que es lo que se come principalmente, con hojas algo bastas. La forma habitual de comerla es cocida con patata, pero se puede utilizar en mil y una recetas. Por ejemplo, en tortilla, como veréis en la receta de hoy. Es muy sencilla de preparar y el toque que le da la borraja es muy bueno. Me encanta :D La idea de esta tortilla salió viendo un día el programa de Carlos Arguiñano, que preparó algo parecido: tortilla de patatas con borraja y gambas. Me apeteció algo del estilo y cambié un poquito la combinación. ¡Todo un éxito en casa!

Así tendréis una receta original, para variar de vez en cuando en la preparación de la típica tortilla de patata. Y para aquellos que no les gustan mucho las verduras, es una forma bastante más atractiva de comerlas.

Ingredientes:

- 4 huevos

- Borraja
- Champiñones
- 1 Tomate pequeño
- Cebolla
- Aceite y sal
OPCIONAL: Cambiar el tomate por pimiento rojo.


Preparación:
1) Lavar los tallos de la borraja, cortarla en trozos de 2/3 cm y cocer al vapor unos minutos, dejando que quede algo dura.

2) Mientras tanto, limpiar y cortar la cebolla y los champiñones, y sofreír. 

3) Pelar el tomate y trocearlo. Cuando estén casi hechos la cebolla y los champiñones, añadir la borraja y el tomate, y darle un par de saltos. 

4) Quitamos del fuego la sartén con los vegetales y dejamos reposar mientras preparamos los huevos y los batimos bien. 

5) Cuando estén bien batidos los huevos, salar y añadir los champiñones, borraja, cebolla y tomate (mejor si no está muy caliente), y mezclar bien. Poner una sartén al fuego con un poco de aceite de oliva y, cuando esté caliente, añadirlo a la sartén. Ya lo sabréis bien, pero coged una sartén que no se pegue!

6) Cuando se vea que ha cuajado bastante hay que darle la vuelta con ayuda de un plato llano grande, y en función de lo cuajada que os guste dejarla más o menos rato. A mí con las verduras me gusta más bien cuajada, así se nota el toque fresco que le da el tomate, que hace que no se seque la tortilla. 

¡Espero que os guste a los que os animéis a probarla! También se puede cambiar el tomate por pimiento rojo (parte importante de esta tortilla para mí es el colorido), pero a mí la combinación de borraja, champiñón y tomate me encanta. Y para comer... parte sola y parte con pan! Buenísima de ambas formas.